Con naturalidad, sencillez y sin pretensiones, podemos decir que somos un movimiento de entusiastas que pretende recuperar el valor de lo pequeño, de lo local. La transcendencia de los pequeños gestos, de los minúsculos cambios de conducta que, guiados por las emociones, deben llevarnos a la acción. Somos un colectivo inquieto, capaz de generar tensión emocional gracias a una visión un poco más artística de la realidad que nos rodea.

 

Queremos dar la palabra al que no la tiene; retratar la realidad que más escuece para que la sociedad despierte lenta y suavemente ante situaciones injustas o desfavorables para las personas y el planeta. Nos dirigimos a todos aquellos colectivos, ya sean Instituciones, Organizaciones sin ánimo de lucro, Asociaciones o Fundaciones que desean transmitir sus principios. Somos gestores culturales y mediadores entre arte y sociedad. Aunque parecía imposible, lo hemos conseguido. Nos hemos organizado. Y ahora no hay quien nos pare.